Vivir y aprender idiomas en otro país

Segunda parte de la historia de Lili Chaves, ganadora del concurso Tu Experiencia Kaplan

Pueden leer la primera parte aquí: Inglés en el extranjero: un cambio de vida

EL INICIO DE UNA AVENTURA

Un país y una familia diferentes. Nuevo idioma, nuevos amigos y un cambio que marcará su vida:

Mi travesía empezó desde el momento en el que inicié los trámites para viajar; tardé 6 meses en ellos. Iniciando por la elección del destino evalué las opciones de viajar a EE.UU., Inglaterra, Australia hasta que me decidí por Nueva Zelanda. Hay que tener en cuenta las opciones que te ofrecen, tu presupuesto, el tiempo con el que dispones, la afinidad con el medio y otros tantos factores.

Teniendo en cuenta mis dificultades con el idioma y lo que había pasado a lo largo de mi vida, tenía claro que buscaba una educación de alta calidad, la oferta de escuelas de inglés es muy amplia y no quería que cualquier persona kiwi, gringa o inglesa sin tener un mínimo conocimiento de pedagogía se atreviera a darme clases, ya que no iba a viajar hasta el otro lado del mundo literalmente para me enseñaran lo mismo que ya había tratado de aprender en mi país.
Kaplan es una de las escuelas de mejor ranking por calidad académica en distintas agencias, tiene una trayectoria que te da confianza, miles de personas estudian al año con ellos ya que tiene muchas sedes en distintas partes de mundo y da la casualidad que en cualquiera de los destinos que había evaluado como opción estaba presente.

Un hogar en Nueva Zelanda

Para ese entonces año 2011 Kaplan tenía dos sedes dentro de Nueva Zelanda, una en Auckland (isla del norte) y otra en Christchurch (isla del sur). Lo cual era fabuloso porque dentro de mi estadía de 6 meses tendría la oportunidad de vivir en 2 ciudades diferentes y estudiando en la misma escuela. Desde Colombia pague 1 mes de homestay (residencia con familia) y Kaplan buscó una casa para mí. Finalmente llegue a Christchurch en enero 4 días antes de entrar a la escuela para estabilizarme, la convivencia con Maryanne mi homestay mother fue fantástica. Ella, con amor y paciencia me ayudó con tareas, me orientó y mostró su cultura conmigo, juntas compartimos ratos muy agradables, yo estaba feliz y la dinámica de estudio de la escuela me gustaba mucho, conseguí amigos de distintas nacionalidades, éramos pocos latinos así que no escuchaba mucho español a mi alrededor por fortuna. Después de mi examen de clasificación la escuela me ubicó en las electivas adecuadas para fortalecer las debilidades gramaticales que tenía.

Disfruté de los hermosos paisajes durante el verano ya que todas las tardes Kaplan organizaba actividades extracurriculares, nos fuimos de caminata, tuvimos una fiesta en la playa, jugamos fútbol, fuimos a museos lo cual me encantaba, estaba feliz. Al terminar mi primer mes del homestay ya había decidido vivir el resto de los 5 meses junto a Maryanne y ella estaba de acuerdo, pero finalmente mis planes cambiaron y me trasladé a Auckland. Llegué a la nueva ciudad con poco dominio del idioma, a buscar donde vivir, lo único que tenía seguro era la escuela. Corrí con mucha suerte y conocí personas maravillosas que me ayudaron, no tardé mucho en acoplarme a lo nuevo, las instalaciones de Kaplan en Auckland eran más grandes y tenía muchos más estudiantes. Allí si me encontré con muchos latinos pero también con personas que había conocido en la Christchurch.

Mis últimas 3 semanas del curso tomé el módulo de preparación para IELTS  y aunque no presenté el examen mi nivel de inglés mejoró un 100%. Al estar en la ciudad y ver otras escuelas encontré institutos de todos los tipos, unos más grandes, otros más pequeños, algunos más económicos, unos llenos de estudiantes asiáticos, otros con latinos; y me pude dar cuenta que Kaplan me ofreció lo que yo estaba buscando: educación de buena calidad a un precio justo, un talento humano administrativo y docente que se convirtieron en mi familia, un espacio de crecimiento, personal, cultural intelectual pero sobre todo humano.

Próximamente: Parte 3: La vuelta a casa

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